No importa si hablamos de unas oficinas, una fábrica o un parking privado, disponer de un control de accesos es fundamental para preservar la seguridad tanto de trabajadores, usuarios o vehículos. Una manera muy efectiva de poder controlar las entradas y salidas dentro de un recinto concreto que no solo aporta seguridad, sino que puede aportar otras ventajas adicionales.

Un sistema de control de accesos, básicamente, es un conjunto de dispositivos que evitan el libre acceso a determinadas zonas en función de ciertos parámetros de seguridad establecidos. Este sistema debe identificar al usuario o vehículo, verificar si tiene permiso de acceso a la zona protegida y en caso de que sea válido habilitar el mecanismo de entrada.

Ventajas de instalar un control de accesos

Control de seguridad: restringir el ingreso de personas y/o vehículos a áreas restringidas.

Control de personal: registrar el horario de entrada y salida del personal. Esto nos ayudará tanto en el control del cumplimiento de la jornada laboral como para conocer las horas trabajadas de nuestra plantilla y así poder medir la productividad. Además, podremos guardar todos estos registros, como indica la ley, los cuatro años obligatorios de forma automática.

Control visitas y aforo: llevar un registro eficiente y en tiempo real tanto de las visitas como de la cantidad total del aforo interior.

Riesgos laborales: evitar que personal no autorizado pueda entrar en zonas sensibles o peligrosas.

Costos de personal: ahorrar en costos de personal al ser un sistema automatizado y autónomo.

Protección ante daños o robos: con el registro de entradas y salidas, podrás identificar quién ha estado en determinado lugar y cuándo.

Evacuación de emergencia: ayudar, gracias a la monitorización, a conocer el número exacto de personas que están dentro de las instalaciones. De esta manera los equipos de emergencia podrán trabajar de manera más eficiente en caso de evacuación.

Incrementar el nivel de seguridad: bloqueando el ingreso por medio de puertas o torniquetes a personal o vehículos no autorizado y permitiendo el acceso a aquellos empleados y visitantes que estén registrados. Este sistema debería de ir integrado con otros equipos de seguridad para aumentar la eficiencia.

Tipos de identificación que recomendamos

Sistemas de proximidad: permite la utilización de tarjetas u otros objetos que al acercarlos al terminal inicia la autenticación. En este tipo de control de acceso, se usa la tecnología RFID. Ofrecen una alta seguridad, precisa y fiable. Por último, destacar que cuenta con una gran capacidad de almacenamiento de datos.

Sistemas biométricos: se basan en reconocer una característica física de la persona que solicita el acceso para que sea verificada de forma automática e instantánea. La principal ventaja es evitar la suplantación de identidad, acabar con los problemas de olvido de tarjetas, además de ser un sistema sencillo y eficaz. El más utilizado en las empresas es el lector de huella digital.

Sistemas de control de matrícula o TAG: controlan el acceso mediante la identificación de la persona, del vehículo o la combinación de ambas. Los vehículos pueden identificarse por tarjeta/TAG o por lectura de matrícula.

Complemento básico: videovigilancia

Instalar un control de acceso en una empresa debería ir de la mano con otros equipos de seguridad, para así mejorar los estándares y protocolos de protección de tu oficina, fabrica o parking.

Añadiendo un sistema de videovigilancia podrás registrar todos los movimientos tanto de personas como de vehículos que accedan a tu recinto. Podrás verlas en directo o diferido a través de múltiples dispositivos. Además, para mayor tranquilidad, existe la posibilidad de recibir alertas a través de email o mediante App en el caso de que se detecten incidencias.

En Instalaciones Lux no solo contamos con los mejores sistemas de control de accesos, sino que también disponemos de los softwares y terminales más innovadores en sistemas de identificación. ¡Consúltanos y te mostraremos todo lo que podemos hacer por tu empresa!